El Elemento, de Ken Robinson con Lou Aronica.

 

“Nuestro actual sistema educativo agota sistemáticamente la creatividad de los niños. La mayoría de los estudiantes nunca llegan a explorar todas sus capacidades e intereses.”

KEN ROBINSON

El sistema educativo que apareció durante la era industrial ha quedado obsoleto. Nos convirtió en productores y ejecutores ejemplares. No estuvo mal, pero hoy serás sustituido por cualquier máquina que pueda hacer tu trabajo. No se cansan, no se equivocan y son eficientes.

Bienvenido a la era del conocimiento. Cada día inventamos nuevos trabajos. Necesitamos elevadas dosis de creatividad e imaginación para poder adaptarnos a los cambios que vienen. El problema es que no aprendimos a desarrollar esas habilidades. Aprendimos a ser iguales, a seguir ordenes y normas.

Pero no todos somos iguales, ni tenemos las mismas aptitudes naturales, ni las mismas inclinaciones personales. Una buena noticia, la creatividad se aprende igual que se aprende a leer, afirma Ken Robinson. Experto mundial en desarrollo del potencial humano, considerado uno de los mejores educadores del mundo.

“Con el tiempo he perdido la cuenta del número de personas que he llegado a conocer que carecen de una verdadera percepción de sus talentos individuales y lo que les apasiona. No disfrutan de lo que hacen, pero tampoco tienen idea de lo que les satisfaría.”

KEN ROBINSON

Su libro “El Elemento”, escrito con Lou Aruca, trata sobre personas, pasión, educación y creatividad. Su objetivo es ofrecer una visión amplia de la habilidad y creatividad humanas, y de los beneficios que supone conectar correctamente con nuestros talentos e inclinaciones individuales.

Para escribirlo entrevistó muchas personas destacadas en diferentes campos, muchas de las cuales no sobresalieron precisamente por su expediente académico.

Habla de personas que sufren fracasos, celebran éxitos y regularmente experimentan momentos que parecen perfectos. Momentos que el denomina como “estar en tu elemento”, haciendo eso que te apasiona tanto que no te das cuenta del paso del tiempo.

Algunos ejemplos de esas personas que encontraron su elemento son:

  • Gillian Lynne. En los años treinta creyeron que tenía problemas de aprendizaje y propusieron a sus padres llevarla a un colegio especial. Por suerte, un psicólogo vio en ella algo más que una niña nerviosa e inquieta y acabó convirtiéndose en una de las coreógrafas más importantes de nuestro tiempo.
  • Matt Groening. Sus profesores y padres intentaron convencerle de que no se dedicase al dibujo y estudiase para conseguir una profesión más seria. Pero él se sintió inspirado por otros humoristas gráficos que no destacaban por su dibujo, como James Thurber o Robert Crumb, y llegó a crear los Simpson.
  • Paul Samuelson. Siendo estudiante de secundaria asistió a una conferencia de la Universidad de Chicago porque le quedaba cerca de casa, no sabía que era una de las principales instituciones del mundo en el estudio de las ciencias económicas. Lo que allí vio le pareció muy sencillo, pensó que había truco. Fue el primer estadounidense que ganó el premio Nobel de Economía.
  • Paul McCartney. Pasó la mayor parte del tiempo que estuvo en el instituto haciendo el tonto, cuando llegaba a casa escuchaba rock y aprendía a tocar la guitarra en lugar de estudiar. Más tarde conoció a John Lennon, y con el tiempo decidieron formar un grupo musical con George Harrison y Ringo Starr, al que llamaron los Beatles.

Muchas son las historias a través de las que “El Elemento” ofrece ejemplos y herramientas que te ayudarán a localizar  tu pasión y desarrollar tu potencial.

¿Y tú? ¿Has estado  alguna vez en tu elemento? 

Puedes ver más sobre  la labor de Ken Robinson en el siguiente post de [RE]HUMANIZADOS :

¿Las escuelas matan la creatividad? Ken Robinson.