Hace unos días hablaba con una amiga que se encuentra en un momento de sufrimiento intenso. Ella, que ya lleva un camino de autoconocimiento hecho, se ve de nuevo repitiendo viejos patrones emocionales que cree que no puede evitar. De hecho su realidad actual es esa, no puede evitar repetir ciertas emociones que le llevan ha hacer cosas que sabe que le harán daño y que luego despertarán sentimientos de culpa.

Pese a haber tomado consciencia de sus actos hace ya tiempo se encuentra en un bucle, la historia siempre se repite y no encuentra la forma de cambiarla, parece como si le gustase la situación, como si ese estado de sufrimiento fuese algo familiar que le reportase algún placer. Y por contradictorio que parezca es así, es una situación emocional adictiva que crea nuestro cerebro.

Ciertas emociones despiertan circuitos neurobioquímos adictivos que reclaman en tu cuerpo su correspondiente dosis de droga, un tipo de moléculas llamadas peptidos, que nos hacen repetir siempre los mismos patrones de comportamiento. Clic para tuitear

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